EL RELOJ. Confieso soy esclava de el.
Nuestra familia funciona con horarios y rutinas. Se que muchos no comparten esta forma de vida, les parece rígida y exagerada, pero es la única manera en que las cosas funcionan para nosotros.
Al vivir en este país, lejos de la familia y de gente alrededor para ayudarnos con los niños y la casa, la única manera de poder hacer muchas cosas, es ser organizados con nuestro tiempo. Esto quiere decir que nuestros niños, también deben cumplir con horarios, para dormir la siesta, comer, bañarse e irse a la cama. Los niños necesitan tener una rutina establecida para sentirse seguros y entender su papel dentro de la familia, al mismo tiempo es una forma de empezar a enseñarles que en la vida existen reglas y parámetros que se deben cumplir.
Una amiga del trabajo que es soltera y no tiene familia en esta área, me dice que soy muy rígida conmigo misma, que debería relajarme mas y no ser tan estricta con mis horarios. Para ella el concepto del tiempo es bastante diferente que el mio, pues ella, solo debe cumplir con su horario de trabajo y nada mas, de resto puede hacer lo que quiera a la hora que quiera. Yo me encuentro en una etapa de la vida muy diferente, mi tiempo es medido y escaso, por eso debo trato de aprovecharlo al máximo.
Muchas veces oigo decir a las personas, “es que no me queda tiempo”…. Yo pienso que si alguien de veras quiere algo (estudiar, hacer ejercicio, leer, aprender algo nuevo, etc); debe estar dispuesto hacer sacrificios y a tener disciplina para poder “encontrar” ese tiempo
El reloj: Es mi mejor amigo, me mantiene al limite todo el tiempo, me exige; pero también me permite planear y organizar. Y aunque muchas veces me siento agotada, si no siguiera mis horarios, no podría hacer todas las cosas que quiero y que me gustan hacer!

